Pie cavo: el arco alto que también da problemas

Si el pie plano es un arco que se hunde, el pie cavo es lo contrario: un arco más alto de lo normal. Parece una ventaja, pero tiene un costo: el pie apoya sólo en el talón y en la parte de adelante, y esas dos zonas cargan todo el peso.

Cómo reconocerlo

Por qué molesta

Un pie con el arco alto suele ser más rígido y amortigua menos. Cada paso golpea más concentrado sobre el talón y el antepié. Por eso es frecuente que aparezcan:

Suele ir con una pisada supinadora, que explicamos en esta nota sobre tipos de pisada.

Cuándo consultar a un médico primero

La mayoría de los pies cavos son una característica de nacimiento sin nada más. Pero si el arco se fue elevando con el tiempo, si aparece en un solo pie, o si notás pérdida de fuerza u hormigueo, consultá a un médico: a veces el pie cavo es una señal de algo neurológico que hay que estudiar.

Qué hace una plantilla en un pie cavo

Acá la plantilla no busca "levantar" el arco (ya está alto), sino rellenar el espacio bajo el arco para que el pie apoye en más superficie, descargar el talón y la zona de los metatarsianos y amortiguar el impacto.

Como cada pie cavo es distinto, la medición de presión en movimiento es lo que nos muestra exactamente dónde descargar.

Preguntas frecuentes

¿Las plantillas de farmacia sirven para el pie cavo?

En general no se adaptan: están pensadas para un arco promedio y quedan lejos de la planta. Pueden dar algo de amortiguación, pero no reparten la carga.

¿Qué calzado conviene?

Uno con buena amortiguación, horma ancha adelante y espacio suficiente para la plantilla. Evitá suelas muy finas y duras.

¿El pie cavo duele siempre?

No. Muchas personas lo tienen sin síntomas. Si aparecen callos, dolor en la planta o esguinces seguidos, conviene hacer un estudio de la pisada.

¿No sabés si necesitás plantillas?

Hacé el test de 2 minutos. Es orientativo, sin registrarte, y no guardamos tus respuestas.